lunes, 16 de abril de 2007

Día 2 (Editado)

2 de abril 2007, Me despierto en la madrugado exaltado bañado en sudor frió, se que he soñado una pesadilla pero no logro recordar nada, es mas no recuerdo haberme dormido solo recuerdo que luchaba por dormirme y no lo lograba. Me levanto voy al baño a lavarme la cara, el frió del agua hace que mi piel se ponga tersa, me miro en el espejo y noto como mi rostro se adelgazo, me miro de cuerpo completo y noto que estoy mas delgado, algo no esta bien, decido ir al medico ese día, en ese momento siento como mi estomago reclama algo, voy a la heladera y veo que hay medio pollo al horno.
Me despierte Elena, estaba en el comedor dormido con la cabeza apoyado en la mesa y me dice – ¡Te comiste medio pollo tu solo¡- y yo no entendía nada, ¿de que pollo me hablaba?, cuando veo para el centro de la mesa me doy cuanta de que esta la bandeja vacía lo único que quedaba eran los huesos. Estaba confundido recordaba que había visto el pollo pero no recuerdo haberlo comido y si me hubiera comido medio pollo me habría dado cuenta. Elena me dice que pude haberlo echo en forma sonámbula, que vi el pollo y decidí no comerlo y del hambre que tenia me levante dormido y me lo comí, cuando se esta durmiendo el cerebro realiza cosas que estando lucido no sabemos que podemos realizarlas.
Decido ir a medico porque esto no es nada normal. Voy a ver a mi amigo y medico Daniel Valtimor. Estando en su consultorio le comento todo lo que me esta pasando y el me comienza hacer unos chequeos, al cabo de una horas me dan los resultado y todo da bien lo único que mi metabolismo esta trabajando muy rápido y por eso al mínimo esfuerzo mi cuerpo pierde grasas pero no es nada que preocuparse. Salgo del consultorio de mi amigo y voy pensando, voy hacia la plaza principal de la ciudad a pensar un poco, para despejar mi mente. Llego a la plaza y me busco un banco en ese momento pasa al lado una mujer morena de aproximados 25 años, pelo lacio, oscuro, su estatura seria de unos 1.80 Mts, ojos marrones semirasgados y una sonrisa hermosa, que me dice:
-Hola guapo ¿estas solo?- no se como pero de mi boca salio- si estoy solo y aburrido, estoy buscando alguien con quien hablar-
-De que deseas hablar – dijo ella
-De cualquier cosa, me llamo Jael, ¿tu?-
-Me llamo Isabela.-
-Bueno te invito un café, ¿qué dices?-
-En cantada-
Fuimos yo pedí un café y ella un té, nos pusimos hablar, mientras platicábamos yo pensaba como es posible que este haciendo esto jamás lo hubiera imaginado solo salen las palabras de mi boca.
Me despierto y no reconozco el lugar, miro hacía mi lado esta Isabela, ella se despierta y exaltado pregunto que paso y me dice que ha pasado las mejores 2 horas de su vida que le encantaría que se repitiese, mientras yo me vestía, le pregunto ¿donde estaba? Y me contesta en un hotel afuera de la ciudad. Me da su numero y me dice que la llame cuándo desee hablar de nuevo, con una sonrisa picara, nuevamente de mi boca salían palabras que yo no deseaba decir, te volveré a llamar no te preocupes y yo también la he pasado muy bien. Subo a mi auto y vuelvo a mi casa. Confundido voy pensando ¿que paso porque no recuerdo las ultimas horas?, y ¿porque perdí el control de mi habla y mi cuerpo?, ¿quien es el que hablaba?
Llego a casa y estoy preocupado no logro entender como es posible que no recuerde nada de lo que hice. Me recuesto en el sillón. Me veo en una habitación, se me hace conocida, es la habitación del hotel, veo que entra Isabela y atrás de ella entro yo, y me veo. La agarro de la cintura y ella se da vuelta y me toca el rostro y en ese momento la beso. La comiso a desvestir y ella a mi, la recuesto sobre la cama y comienza recorrer su cuerpo con mis besos, desde su cuello bajando hasta sus senos donde juego con sus pezones mordisqueándolos, me doy cuenta que le gusta por sus suaves gemido y su acelerada respiración, sigo bajando por su estomago hasta llegar a su pubis y sigo por una de la piernas la recorro y besos sus muslos firmes y sigo por su entrepierna hasta llegas a los limites de su sexo, luego de vario minutos logro en ella una explosión orgásmica indescriptible, temblaba y no podía controlarse. Una ves calmada reanudo y esta ves la penetro, fue sencillo por su orgasmo produjo mucha lubricación, de apoco hago un vaivén de mi cintura provocando en Isabela gemidos cada ves mas intensos, con cada arrebato de mi ella se excitaba y yo mas rápido iba, hasta que ambos terminamos en una terrible explosión de placer, caigo rendido sobre ella y de apoco voy levantando mi cabeza pero ahora no soy yo, es un ser espeluznante con ojos rojos intensos, la nariz puntiaguda, no puedo ver bien su rostro solo sus ojos y su sonríe que muestra un dietes afilado y en un golpe habré la boca y veo como se abalanza sobre Isabela, me despierto exaltado, desconcertado, todo era un sueño, una pesadilla.

Dia 1: El Inicio (Editado)

Hoy es 1° de abril del 2007, mi nombre es Jael y escribo este diario porque se que algo me esta pasando y no lo puedo explicar, y puede que de esta manera alguien puede saber la verdad de todo lo que me esta sucediendo y sepan todo lo que aconteció en torno a mi.
Hasta el momento no puedo dar una explicación de porque solo se que en este día me desperté y comencé a odiar mi condición humana, y sentía en mi un gran vigor me sentía con mucha fuerza, mire a mi alrededor y estaba todo normal, mire a mi mujer y la vi durmiendo placidamente, tan bella, tan sensual y al ver su cuerpo a contra luz, senti un deseo incontrolable de hacerle el amor, y comencé a besarla y acariciarla hasta que despertó, la bese tan apasionadamente que podía sentir como se quedaba sin aire y con cada movimiento de mi lengua, se excitaba mas. Hicimos el amor tan apasionadamente y tan fuerte que ella cayó rendida por el orgasmo y yo seguí normal podía haber seguido todo el día haciéndole el amor, pero ella estaba exhausta y la deje dormir.
Me levante, sacando pecho, sintiéndome todo un hombre por el acto salvaje y por haber hecho sentir toda una mujer a mi esposa, se llama Elena, cuando la conocí, cambio mi vida podría decir que volví a nacer.
Mientras ella seguía durmiendo yo me puse a trabajar en mi casa, como es domingo solo me dedico a mis trabajos particulares. Notaba en mi algo distinto, sentirme tan fuerte y por mas que revise en toda la casa estaba todo en orden, pero tenia la sensación de que durante la noche paso algo, voy hacía mi laboratorio, soy analista de sistemas y desarrollo software para empresas en forma particular.
Me siento frente en la computadora y me pongo a trabajar y comienzo a programar y cada vez más rápido y más, estaba iluminado, porque prácticamente salía de mi mente lo que debía hacer ni siquiera lo pensaba o no me daba cuenta. Luego de varias horas seguidas de trabajar decido dar me un descanso, que no era necesario porque podría haber esta así todo el día, voy para el cuarto y veo que Elena sigue dormida, camino un poco, me desperezo y voy hacia el patio, a respirar un poco de aire fresco, salgo y la luz del sol me molesta, mis ojos se acostumbran a la intensidad del sol y veo el hermoso día que hace y siento en mi pecho como mis pulmones se vigorizan y me doy cuenta en ese momento que mi cuerpo esta cambiando, mis músculo están mas firmes, mi abdomen esta mas duro, me siento como si hace meses estuviera haciendo ejercicios, me llama la atención pero no me desagrada el cambio.
Mi mujer al despertar nota los cambios y supone que debe ser por la intensa actividad física de la noche y de hoy ala mañana, yo sin decirle que no lo recordaba, me contó que a cada rato le hacia el amor salvaje mente, en la madrugada y que le parecía raro que yo no estuviera cansado, dice que todo comenzó a partir de un sueño en cual desperté exaltado y en el momento que pregunto que paso, la bese y le hice el amor. Lo mas extraño es que no recuerdo nada de esto, este día fue muy activo para mi, no podía para hice de todo y no me cansaba en lo absoluto.